dilluns, 20 d’agost de 2007

El riu Gaià.

Estos días de un agosto algo lluvioso, el riu Gaià me ha llevado de casa al mar y del mar a su casa, bien fresquito que te lo traigo, maja.
La Nou de Gaià me proporcionaba la parada oficial antes de meterme en el agua.

La paya de Altafulla ofrece un lugar inmejorable para aparcar, poner el kayak en la arena y navegar. Recomendable la ruta hacia el sur hasta la platja del Miracle delante de la ciudad de Tarragona. Hay tramos de la Costa Daurada que tienen tanto encanto como culaquier tramo de la Costa Brava, con tiburones y todo.
Desde aquí, he iniciado varias salidas. A la vuelta, antes de desembarcar, se puede jugar a lado y lado del pequeño espigón rocoso con las olas. Muy divertido y seguro, ya que, si falla el esquimotaje, el suelo arenoso lo tienes al alcance de los pies.
¿Qué me está pasando? Una mañana de agosto, playa vacía, un poco de lluvia y unas nubes sin ganas de moverse. Y yo saltando de alegría, vestido con una falda, un chaleco salvavidas y empuñando mi ALAPALA. ¡De Septiembre no pasa que vaya al desquiciólogo!
Desde Google Earth para todos los que quieran disfrutar del kayak en la costa de Altafulla.
Gràcies Gaià per portar-me al mar!