dimarts, 15 de juny de 2010

Carriage Cameo y otras bestias.

Cuando era pequeño y un circo llegaba al pueblo, le pedía a mi padre que me llevara.
Él me miraba y me decía:
-Hijo, quién quiera verte, que venga a casa.
El circo ha llegado a Blanes y yo, entre tanto arte y malabarismo, me fijo en lo que me fijo: Sus super Motorhomes.
Ño(h)! Qué bestias!